Perspectiva comunitaria – Concurso de ideas Arquitectura para el dia después

 

 

Valores y talento humano para resolver problemas colectivos

El estado de alarma ha puesto en evidencia que, en situaciones extraordinarias, es más difícil organizar a toda la población para garantizar las nuevas condiciones a las que nos hemos visto condicionados. La imposibilidad de tal organización ha generado que se tomen medidas extremas, como es el confinamiento, para no saturar el sistema sanitario y evitar la propagación del virus.

Estas circunstancias de confinamiento han dado un vuelco a nuestro modo de vida, generando nuevas condiciones y cambios en nuestros hábitos. El hecho de desarrollar nuestra vida cotidiana en la vivienda plantea un nuevo paradigma dentro de la arquitectura y la concepción de la vivienda, pero que entendemos como vivienda, donde llegan los límites de esta. Si entendemos que, dentro de este paradigma actual, que nuestra vivienda va más allá que los muros que la limitan y que los espacios comunes del edificio pueden formar parte de nuestro espacio de confort, se podría pensar que los edificios con una organización comunal forman un núcleo de vivienda en sí mismo.

Con una buena organización el núcleo de vivienda nos permite que el salto en este nuevo modelo de vida no nos limite o cohíba tanto nuestros hábitos, pudiendo seguir manteniendo un sistema interno de la vida diaria, con horarios colectivos, zonas de trabajo, puntos de limpieza, zonas de formación y ocio.  Generando bancos de tiempo y organizaciones con los miembros de la comunidad.

En una organización comunitaria damos a conocer nuestros valores humanos y talentos individuales para resolver de forma efectiva los problemas colectivos.

 

 

 

 

SALUD

La pandemia ha provocado un aumento de las enfermedades mentales. Cada persona ha vivido circunstancias diferentes unas más duras que otras, pero sin dejar indiferente a nadie, todos hemos tenido que adaptarnos a las exigencias.

La más importante de ellas, es quedarnos en casa y cuidarnos. Para ello este cambio de modo de vida se deben establecer buenas pautas de sueño, un buen ciclo de horarios, ejercicio diario, una buena dieta, etc. Con una buena organización colectiva te animara llevar esta etapa de una manera más saludable y encontrarte mejor, generando horarios colectivos y dietas y alimentaciones comunes.

Generar actividades y servicios dentro de la comunidad que fomenten espacios y hábitos saludables. En una situación extraordinaria, la salud personal tanto física como mental es esencial para afrontar las nuevas condiciones.

 

 

 

 

FORMACIÓN

Durante el confinamiento, se han desarrollado talleres entre las comunidades donde se comparten conocimientos y se ofrecen nuevos servicios a la propia comunidad. Estas actividades se pueden llevar a cabo tanto en los espacios comunes del edificio como en el interior de las viviendas.

 

 

 

 

OCIO

Una de las actividades que más se ha visto afectada en nuestra vida cotidiana durante el estado de alarma han sido el ocio. La falta de espacios exteriores o interiores amplios ha ocasionado que no se pudiera realizar este tipo de actividades de desconexión o desestrés generando la aceleración de las fases de la desescalada para poder realizarlos.

Con este tipo de organización interna dentro de las comunidades surgen espacios de oportunidad como los interiores de manzanas, cubiertas, espacios comunes, etc. Donde, de forma organizada, se podrían llevar a cabo este tipo de hobbies y actividades de ocio.

Generar espacios de ocio controlados, donde es más fácil cumplir las medidas de seguridad. Tanto los interiores de manzana como las fachadas y medianeras ciegas son espacios de oportunidad para el desarrollo de actividades.

 

 

 

 

TELETRABAJO

En el estado de alarma ha surgido una nueva necesidad en las viviendas: un espacio donde poder desarrollar tu vida laboral desde casa. Este hecho ha provocado situaciones de estrés y complicaciones dentro del núcleo familiar y transformaciones urgentes de los espacios.

Por un lado, revela la importancia de proyectar espacios flexibles que permitan adaptarse a nuevos usos y, por otro lado, son una buena organización se puede usar los locales de la comunidad y los locales comerciales como espacio de co-working mientras no puedan dar servicios externo.

Proyectar espacios con flexibilidad de uso, no solo dentro de las viviendas sinó también en los locales de la comunidad. Estos espacios son importantes para poder desarrollar la actividad diaria evitando situaciones de estrés y dificultades en el entorno familiar.

 

 

 

 

PREVENCIÓN

Una de las principales características de la situación de alarma es la prevención. Multitud de campañas aboga por un uso responsable de los espacios y de los equipos de protección.

Uno de los servicios que ha tomado mayor importancia durante el confinamiento es la atención a las personas de riesgo, ofreciendo apoyo a estas, mediante una red de servicios, a través de la ayuda de personas voluntarias. Este servicio se puede instaurar de forma definitiva dentro de las comunidades, apostando por un intercambio de servicios y ayudas.

Dentro las comunidades, se establecería una zona 0 de limpieza en la recepción de los edificios, para facilitar la limpieza y desinfección de las personas y servicios, mejorando las condiciones de prevención y seguridad para todos los vecinos.

Incentivar la prevención en la población es el principal recurso para hacer frente a las situaciones de crisis sanitarias. Es importante, pues, prever espacios en la comunidad para ubicar los equipos de protección. Mejorar las condiciones de habitabilidad en las viviendas es una acción necesaria, proyectando espacios sanos y accesibles.